Título
Orig.:
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Mao's Last Dancer
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Director:
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Bruce Beresford
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Productor:
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Cross Creek Pictures / Exclusive Media Group / Smoke House
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Música:
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Christopher Gordon
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Guionista:
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Jan Sardi (Memorias: Cunxin Li)
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Categoría:
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Drama | Biográfico. Baile. Política
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País:
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Australia
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Duración:
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117 min.
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Protagonistas:
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Bruce Greenwood, Kyle
MacLachlan, Amanda Schull, Joan Chen, Chi Cao, Alice
Parkinson
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Sinopsis:
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Basada
en hechos reales. Li Cunxin fue rescatado a los once años de una aldea china
por delegados culturales de Mao y enviado a estudiar ballet a Pekín. Después
de años de durísimo aprendizaje, se convirtió en uno de los mejores
bailarines del mundo. Aclamado al principio como un héroe de la China
comunista, acabó siendo acusado de traición porque, durante un intercambio
cultural con Texas, se enamoró de una norteamericana e intentó quedarse en
los Estados Unidos.
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Si uno se detiene a
analizar la prolífica filmografía de Bruce Beresford, descubrirá títulos
interesante como “Gracias y favores”,
notables acercamientos al género de moda en cada década como “Doble traición” e incluso películas ganadoras de un Oscar como “Paseando a
Miss Daisy”, pero si algo ha caracterizado
a este veterano director australiano, es su capacidad para amoldar su tono narrativo
a la historia, es decir lleva casi 40 años ejerciendo de aquello que en el Hollywood clásico se denominaba “artesano”, esta postura ante la autoría de la obra tiene sentido
cuando el asunto tratado es poderoso y posee la fuerza arrolladora de los
buenos guiones, con “El último bailarín
de Mao” estas condiciones no se dan del todo.
Su objetivo es poner en imágenes la historia de un joven
chino convertido en exiliado político en
Estados Unidos durante el régimen Maoísta, la película se basa en las
memorias escritas por el protagonista de la historia Li Cunxin, quien tras
conseguir desertar alcanzó el estatus de estrella mundial de la danza, sin
embargo el guionista Jan Sardi ha preferido seleccionar para el film una parte
muy concreta de aquellos recuerdos, se pasa de puntillas por los pasajes
relacionados con la vida cotidiana en la China de los años 70, solo se apunta
tímidamente a los métodos educativos que allí se empleaban y se obvia el
conflicto interno entre el hombre y el artista.
Es verdad que esta postura permite esquivar la tentación del
maniqueísmo, pero a cambio se otorga una impronta de relato excesivamente
edulcorado e impersonal, no funciona como modelo de denuncia y pierde el foco
cuando trata de plasmar el éxtasis de un bailarín en plena actuación, ser tan “respetuoso”
con el material ajeno tiene estas contrapartidas.
Informacion adicional:
Bruce Beresford: http://en.wikipedia.org/wiki/Bruce_Beresford
Maoísmo: http://es.wikipedia.org/wiki/Mao%C3%ADsmo



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